BESTIARIO

Sepan de antemano el terrible esfuerzo que ha tenido que hacer el autor, para terminar este trabajo; el aspecto lamentable y demacrado que presentaba la mañana que acudió a nuestra destartalada redacción para entregar su trabajo. Juró que dejaba el oficio, que a partir de ahora se dedicaría a trabajar de temporero agrícola viviendo en galpones de chapa y uralita, antes que acercarse de nuevo a una máquina de escribir. Confesó llorando que antes que volver a enfrentarse con las biografías y obras viscosas de sus bestias se arrancaría los ojos.
Nosotros, que ya hemos visto de todo, atravesando nuestra cochambrosa puerta, le consolamos con unas palmaditas en la espalda, con su misérrimo estipendio, y le animamos a tomarse unas vacaciones, donde recuperara el gusto y el placer por las letras.

Aunque es de justicia recalcar, que el solo hecho de corregir su trabajo, produce unas nauseas tremendas. Nunca en la historia del planeta, se han visto criaturas más repulsivas y miserables. De todas las legiones de trepas, aprovechados y lameculos, los que ostentan la pluma al servicio de intereses dañinos, o al mejor postor, son los peores.

De modo que sobre estas alimañas va este bestiario: Abnegados y manipuladores junta-letras al servicio del régimen que los crea y los mantiene. Extendiéndose como una plaga dentro de toda la paleta informativa; aparte de su pútrida e insulsa producción literaria, suelen arrimar sus excrecencias en dominicales, periódicos, radios, y últimamente se prodigan también en tertulias televisivas de hediondo y sospechoso ideario.
Injustamente se crea una nómina fija de literatos mojigatos, que acaparan todos los premios, dando la impresión de que solo ellos, tienen la palabra, y que esta es la buena, la de verdad, la suya. Mejor dicho: la que les dictan, con el fin de unificar el pensamiento y manipular a una sociedad predispuesta a creerse todo lo que les cuentan.



El Bestiario:
1.
Empezamos esta penosa andadura por el mundo oscuro, de la mano de uno de sus representantes más sibilinos. Presentado en el mundo literario como “enfant terrible” de las letras, para regocijo de sus mentores: Humbral y C.J. Pelas. El muchacho hizo su aparición con un libro titulado: Oños. Donde su imaginación febril de adolescente pajillero se dedicaba a hacer un recorrido lúbrico por los oscuros objetos de deseo de su botafumerica infancia. Describiendo con lujo de detalles el santo Parrús de toda hembra que se cruzara en su camino.
Después de esta entrada triunfal, se sumergió en el mundo de la ficción policíaca con sosos amoríos de por medio, y fue reclutado para la causa mediante la obtención del premio “Puñetas” algo así como el nobel español. Sometido en secreto a un adoctrinamiento cuartelero de valores patrios, el muchacho, por cierto llamado Juan Manuel de Braga, dio a conocer su cruzada, por la familia, Dios y la derecha. Azotando desde columnas, libros y tertulias a cualquier incauto que se tope con su filosofía de naftalina, cirios y cilicios. Incitando como obispo desde el púlpito al recato religioso y al cumplimiento de mandamientos sumisos.
Con ojillos de conejo enfermo de mixomatosis observa Juan Manuel desde el periscopio de su tribuna, con sus flechas doctrinarias preparadas y con las llaves del infierno engrasadas para enviar allí a descarriados y reincidentes. Olvidado ya su pecado literario de juventud, y entregado a la buena causa cristiana, donde penitentemente azota el pensamiento contrario a su fe y a la de sus mentores. Con plumas de ángel, escribe a las puertas del cielo, donde se imagina flanqueándolas bajo palio, como aquel otro héroe de su imaginario lo hiciera hace años. Que no tardes mucho acólito de Dios en sentarte a su diestra, y no te olvides de llevarte contigo tus inmundicias escritas, no sea, que a alguien le de por seguir publicándolas.

2.


André Trapejo

Agárrense que vienen curvas. Aparece aquí, el primero de los de la teoría del by-pass, creada durante la transición. O lo que es lo mismo: Todos juntos debemos mirar al futuro. Leer al tipejo Trapejo, es como recibir la caricia en la cabeza de la mano de un cura pederasta, una suerte de estremecimiento viscoso te recorrerá todo el cuerpo. Pues aunque me rechinen los dientes he de reconocer que algunos saben hacer del cinismo un arte. Se ve que creerte lo de que eres escritor, tiene más efectos secundarios de lo que parece. Sentado en tu despacho, debes de asomarte a la historia, como el que lo hace por la ventana de su casa, y trata de imaginar que clase de vida se esconde tras cada transeúnte. Para ser capaz, de frivolizar sobre miles de asesinatos, injurias, humillaciones, e injusticias que se dieron aquí durante cuarenta años, hay que tener estómago, bien lleno desde luego. Para decir una y otra vez, que no solo los de un bando asesinaron y cometieron crueldades, y echarte las manos a las sienes, con posturita estudiada de intelectual, y que es de justicia saber para, ahora, que vivimos en “democracia” olvidándose casualmente, que ciertamente, vivimos en democracia, pero, que esta fue impuesta por toda la cohorte del caudillo, que incluso nos impuso una monarquía. No debemos romper los nudos gordianos por la mitad, en sus propias palabras: “El pasado no esta hecho de mitades, tuyas o mías, sino de un todo que no es ni tuyo, ni mío, sino de todos” Lo imagino cruzando los dedos de sus manos sobre sus piernas, como cura satisfecho después de soltar esta perla. Desde esta premisa, nos larga diarios, novelas, y poemas lacrimógenos, con la intención de instaurar una semilla de perdón y de olvido en la mente de los incautos.
Solo puedo decir una cosa: el que quiera saber, que lea, que constate, para evitar caer en manos tergiversadoras. En estas páginas aparecerán algunos más, del mismo pelaje, que Trapejo, pero quizás no tan peligroso, porque otros abanderan un fundamentalismo ideológico, que los hace caer casi en el chiste, mientras este, taimadamente te echará el veneno en la copa que provocará una metamorfosis en tu ser, que te nublará la vista y el entendimiento.
3.

Impío Moja

Corrían los años de gloria del reyezuelo “Anzar” Sobre su trono catódico mandaba a capricho su paladín Urdaci, y todos los súbditos que no comulgaban con sus tiranías, tenían la sensación de estar atravesando un largo desierto. Una de aquellas noches, desde una pequeña pantalla, el vocero del régimen, anunciaba a bombo y platillo la aparición de un nuevo “historiador” que había sido miembro del grapo ¿? Este detalle, que rechinaba como un seiscientos en un circuito, hizo que prestase atención, a la entrevista que, en pleno telediario de las nueve de la noche, concedían al emérito.
No dejaba de preguntarme: ¿Un miembro del grapo entrevistado en el telediario más rancio y conservador de la historia? Aquí pasa algo -me decía- Y efectivamente, pasaba algo, y gordo, nada más y nada menos, que ante la avalancha de revisionismo histórico sobre la guerra civil que se vivía en aquellos años, la derecha, se sacó de la manga a un tipo sin escrúpulos que se dedicó a reescribir la historia y ensalzar la figura del dictador a su antojo. Como no podía ser de otra manera, el tipo fue número uno en ventas durante meses, a pesar de los gritos en el cielo puestos por todo el gremio de historiadores, que le acusaban de manipulador y cronista interesado. El tal Impío debe de llevar los genes del mismísimo Queipo de Llano, pues no se ha visto nunca a personaje más chaquetero. Heredero directo de los ideólogos del franquismo, que como Ricardo de la Mierda, se dedicaban a ensalzar y atornillar los hechos milagrosos de su caudillo.
Si se encuentran algún libro de este individuo, les sugiero que lo arrojen bien lejos, no sea que la ponzoña que emanan les salpique, ahora si lo que quieren es pertenecer a la secta de los manipuladores, y mentirosos, este es su hombre. Pero !cuidado! No sea que le quede alguna bomba de su época de militante del grapo y se le escape en alguna firma de ejemplares.
4.


!Ay! Juan José, Juan José. Quién te mandaría a ti acercarte a los políticos...Humm! Déjame pensar, tu jefe del diario “El Pahís” Con lo bien que ibas, con tus cuentos introspectivos ¿Acaso no te llegaba el sueldo? Si es que claro, habiendo trabajado en un banco, siempre le queda a uno el vicio de contar billetes. Y estando tus orígenes en colonias fenicias, pues... En fin, que lo del dedo en la ceja, tuvo mucha gracia, un desliz, pero lo del capirote con orejas de burro, creo que es para toda la vida. Querido Juan José Sillás, para emular al grandísimo Cronopio, no son necesarias las poses, y por mucho que se adopten, la buena pluma de verdad, viene innata, lo demás es oficio, pero del montón. Yo no me creo lo de los doctores Honoris Causa, homenajes torticeros a los que se prestan ustedes con una facilidad sospechosa, para largar discursos pedantes, sobre literatura, en vez de arremeter desde el púlpito contra un mundo injusto y viciado. ¿Que sus libros van sobre desfavorecidos? Vaya, vaya, no encuentra usted entre los doctores historias dignas de ser contadas. Ale, no pierda el tiempo leyendo estas bobadas, que mañana es lunes, y hay que presentar seis nuevas columnas...tenga cuidado con repetirse, que puede producir indigestión.

5.

Mario Vargaz Pozas “el vicuña”


Que ganas tenía de echarle el guante a este pájaro. Vaya por delante, que sin duda de ningún tipo, este es un auténtico narrador, el mejor de todos los citados en este Bestiario. El problema que hay con él, mi problema con él, mejor dicho, es ni más ni menos su infinita megalomanía. Un afán por convertirse en cortesano que lo persigue con saña desde su nacimiento. Dudosa virtud, que hace que se desdibuje cualquier minúscula intención de denuncia en sus libros. Vamos, que el señor Pozas vislumbrando su talento literario, no tuvo reparos ninguno en ponerlo al servicio de su ansia trepadora en la vida. Así, sin escrúpulos se ha arrimado a gobiernos de todo pelaje, aunque con la misma rancia presencia. Y al final ha conseguido, aparte del Nobel de literatura, un título de marqués, otorgado por un monarca de opereta y pandereta, y el reconocimiento de una sociedad que se le rinde, cada vez que abre la boca...aunque sea para soltar cualquier tontería disfrazada de opinión estudiada.
Había un poeta que decía:

¿Qué vacuna hay que ponerse para trabajar en una fabrica de bombas
y poder dormir por las noches?
Para experimentar con animales en laboratorios
para esclavizar niños
para matar a sangre fría

¿Qué vacuna hay que ponerse para sentirse orgulloso de ser humano?
Para creerse el dueño del planeta
para justificar tanta infamia

No encuentro ninguna farmacia de guardia
y el dolor me vuelve loco
¿Hay algún médico en la sala?

Seguro que el señor Pozas, sabe cual es la vacuna. Debe tener una buena provisión en casa.
Con su ambición cumplida, descansa feliz, satisfecho como un niño de teta después de mamar.
De todas formas, todos los libros cuando están en la calle, dejan de pertenecer a quien los escribió. Y si olvidamos el nombre del autor, su miseria intelectual, y nos asomamos a unas páginas mágicas, a los ojos del lector, pueden cambiar la intencionalidad primera del autor, descubrimos obras imperecederas, geniales, emocionantes, y libres, que ya no tienen dueño.
Al marqués de Pozas solo me queda recordarle, que en el fondo, la envidia es como una carcoma, te devora por dentro, y aunque reconocido y titulado, el envidioso siempre sabrá que otros fueron mejor. Y...que putada haber nacido contemporáneo de, digamos por ejemplo: Thomas Bernharnd.
Felices sueños señor marqués.
6.

Carlos Ruiz Sifón


Dicen que algunas personas se parecen a sus perros, otros, por extrañas circunstancias hacen honor a su apellido. Es el caso de Carlitos, que del mismo modo podría haberse apellidado huevón.
Nos encontramos ante un espécimen de laboratorio. Una creación comercial destinada a engrosar los beneficios de imperios literarios. Mediante campañas mediáticas interminables, ves aparecer las obras del individuo en cuestión por todas partes, sobre todo, en centros comerciales donde se suelen fabricar pirámides con sus libros en medio de los pasillos, donde algún despistado acaba estampando su carro, y arrepentido del desastre, acaba por echar un libro dentro.
Respaldado por frases del tipo: “El éxito del año” “tropecientas mil copias vendidas” “un libro que no te dejará indiferente” el público abrumado, se compra el ladrillo que ronda las mil páginas, y donde se perderá si, pero hundido por un tostón “de dimensiones épicas”
Una vez, en un programa literario de televisión, pude ver y oír al autor....Con aspecto de buda miope, incrustado en un sillón, y con una indumentaria similar a la de cualquier cretino que se viste siguiendo cualquier moda por hortera que esta sea, su arenga, giraba alrededor de su libro, y a las preguntas ya respondidas que le hacía el entrevistador. Su rostro de genio satisfecho, repetía casi palabra por palabra, la aseveración que llevaba implícita la pregunta trampa. Ante este espectáculo lamentable, que se puede hacer. Lógicamente salir corriendo de sus libros y de sus entrevistas, olvidarse de estos tipejos, y resistir lo mejor que se pueda el bombardeo mediático sobre las virtudes de sus escritos.
!Ah! Se me olvidaba: Carlitos colecciona dragones.




Hemos creído necesario hacer una pausa, y dividir este Bestiario en partes. Sin querer amenazar, les comunicamos que apenas hemos empezado a rascar la punta de una pirámide enterrada. Que la nomina de bestias adscritas se pierde en el horizonte. Si encontramos a alguien dispuesto a perder la razón en continuar tan penoso trabajo, seguiremos con nuestra tarea denunciante.
Mientras tanto: Cuidado! Están por todas partes.

el reverendo Yorick.

el hambre

En lo más profundo del bosque alguien cava. Su miedo, que lo tiene, no proviene del silencio y la penumbra, ni siquiera de las alimañas que sabe habitan ese reino. Su miedo, el que le roba el sueño por las noches, es encontrarse su escondrijo profanado. Llegar una noche, y que ante él, no aparezca su pulcro escondite, sino un agujero profundo y vacío. Esa es la pesadilla que lo consume a todas horas y que lo empuja cada poco al fundo del bosque, a desenterrar y contar sus doblones. Las ganancias que a base de robo legal atesora desde hace años. El sudor y la sangre de otros brilla en la oscuridad de esa selva de árboles que lo contemplan indiferentes.
Sus manos temblorosas cuentan de una en una las monedas sobadas por el tiempo. La codicia aun recata algún reflejo de sus ojos enfermos de vejez. Nada le importa más que este momento, para el vive. Nunca se le ha ocurrido que hacer con su dinero, más que amontonarlo durante años, y luego acudir a contemplarlo. Los harapos que lo envuelven hablan por si solos. La miseria de una existencia dedicada a la avaricia y la ruindad se refleja en la imagen del viejo decrépito. Es ajeno al dolor, al llanto de los niños, y a las penurias de los demás. Malvive de despojos cocidos, en un sótano maloliente, a pesar de ser dueño de veinte inmuebles infectos. Los que arrienda a familias de desgraciados que se arraciman alrededor de las fábricas. Cada semana, como un reloj exige su diezmo de forma implacable. Nunca vuelve sin cobrar, y no son pocas las familias expulsadas a la calle bajo una fuerte nevada por no pagar a tiempo.

En esto se resume la historia de la humanidad: en cobrar y en pagar. siempre corriendo contra el tiempo. Vender el propio cuerpo para adelantar un paso en el reloj y sucumbir aterrorizado en el siguiente. Rendir cuentas y a la vez pedirlas. Acudir a la platea y acto seguido subir a nuestro propio púlpito desde donde vocear incoherencias que nos hagan sentir mejor. Cubiertos de mentiras y con un afán permanente de inventar excusas para justificar tanta podredumbre.
Otros en la lujuria de su demencia amontonan monedas y tesoros, creyendo comprar los pilares de la creación, blandiendo espadas oxidadas sobre las cabezas engreñadas de sus súbditos, cuyos ojos febriles brillan de codicia y envidia ante sus dioses de barro.
Es la catarsis colectiva que sucumbe incapaz de controlar la voracidad del hambre en la que estamos sumergidos. Hambre constante, omnipresente, que dirige los pases de cada uno de vosotros en busca de la saciedad eterna, que nunca llegará.
El único futuro posibles de unos seres insaciables es devorar todo a su alrededor para después devorarse
entre ellos, hasta que el último se devore a si mismo. De esta forma, este fracaso evolutivo que somos se extinguirá, y otro orden llegará. Tal vez, menos malo, o quizás peor, pero eso ya no nos incumbirá porque todo habrá dejado de tener importancia

el reverendo Yorick.












Están consiguiendo la judicialización del mínimo acto por doméstico que éste sea.

Cardenales a los cardenales.

¿Saben las mujeres por qué tienen hijos? mejor que no lo digan.

¿Qué Seguridad social había antes, que le permitió a DIOS trabajar 6 días y jubilarse?

Emilio Botín, tu nombre me sabe a horca.

Detrás de las sociedades anónimas hay responsables con nombres y apellidos. Es importante NOMINARLOS como responsables de las tropelías que se cometen en su nombre.

Odia al Estado y compadece al súbdito.

Su Majestad ¿cuándo aprobó la carrera de Rey?

Juan Carlos, ¡Que bien vives, borbón!

Mujeres, acordaos de la DULCE NEUS.

VALENCIA: ¡qué difícil es quererte, puñetera!

La estupidez es un gen que sólo tenemos los humanos.

Llegará el día en que los Cerdos del Capital, después de cubicar nuestros pulmones, nos cobren el aire que respiramos... por ser un bien escaso.

No es signo de distinción hablar de explotación.

¿Es violador el que toca la viola?

El día en que los hijos comiencen a pedir responsabilidades a sus padres por haberlos engendrado...

¿Por qué no hacer de la celulitis algo tan bello como en su día lo fue la arruga?


EL BOBO DE KORIA

LA UNIVERSIDAD



!Ah! La universidad, ese templo de la sabiduría, donde la sola presencia de doctores, catedráticos, licenciados, y alumnos fieles dignifica el aire. Donde un paseo por cualquier campus ennoblece el espíritu, por la sensación de estar cubierto por el manto del conocimiento.
Bueno... Esto sería más o menos un ideal romántico, nosotros, sospechábamos que la realidad era otra. La proliferación en las calles de licenciados con sospechosos síntomas de ser unos “lerdos” en profundidad, nos puso sobre aviso.
Por otra parte, una institución bajo la que nace una tradición aberrante, que mantiene su continuidad en el paso del tiempo, como es La Tuna, no ofrece muchas garantías de que la sed de sapiencia y el espíritu crítico sean su bandera. Si también damos por buena la descripción de “disidentes del birrete” como la de don Pío Baroja, en su novela: El árbol de la ciencia. Nos encontramos ante una institución rancia, anquilosada en el pasado, cuya influencia en la sociedad, a través de su ilustrada opinión, es prácticamente nula.
Para más inri, descubrimos hace poco un documento de absoluta vigencia donde se pone de manifiesto el alcance y las verdaderas intenciones de dicho grupúsculo. Gracias a la colaboración de una simpatizante, este documento llegó a nuestras manos. El estupor que en un principio nos produjo, dio paso después a unas sonoras carcajadas, pues por fin habíamos accedido al interior de la secta. Que quedaba desnuda ante nuestro afilado estilete desenmascarador.

El documento en sí, nada más y nada menos que el “Himno Universitario” es revelador de un complot sobre la inteligencia urdido desde la misma casa del conocimiento. Al estar escrito en latín, nos hemos permitido una traducción crítica del mismo, pensando en ese gran número de despistados que no sabían donde se metían.
Advertimos que la lectura de dicho himno, puede herir la sensibilidad de todo aquel que padezca ese mal de nuestro tiempo llamado: Titulitis.
Latín
Español
Gaudeamus igitur,
iuvenes dum sumus. (bis)
Post iucundam iuventutem,
post molestam senectutem,
nos habebit humus.
Alegrémonos pues,     POCO MOTIVO HAY, PERO YA QUE
mientras seamos jóvenes.  ESTAMOS AQUÍ…..
Tras la divertida juventud,   SI EL TONTÓFONO (MÓVIL) ES BUENO Y GANA MI EQUIPO
tras la incómoda vejez,       OTRA VEZ CON EL TACA-TACA
nos recibirá la tierra.            AHORA ES EN NICHO    
Ubi sunt qui ante nos
in mundo fuere?
Vadite ad superos,
Transite ad inferos,
ubi iam fuere.
¿Dónde están los que antes que nosotros
pasaron por el mundo?              HAN PALMAO
Subid al mundo de los cielos,   LOS GÜENOS O DEL PP
descended a los infiernos,
donde ahora se encuentran.     LOS MALOS Y LOS OTROS  
Vita nostra brevis est,
breve finietur.
Venit mors velociter,
rapit nos atrociter,
nemini parcetur.
Nuestra vida es corta,         AHORA, NO TANTO, ALGUNOS
en breve se acaba.               CABRONES DURAN DEMASIADO
Viene la muerte velozmente,
nos arrastra cruelmente,       LA CHICA HACE SU PAPEL
no respeta a nadie.                 ES DEMOCRÁTICA, ESO SÍ
Vivat Academia,
vivant professores.
Vivat membrum quodlibet,
vivant membra quaelibet,
semper sint in flore.
Viva la Universidad,
vivan los profesores.         VAMOS A DEJARLO EN ALGUNOS,
Vivan todos y cada uno      LO DICHO, ALGUNOS  Y POR
de sus miembros,                LOS PELOS
resplandezcan siempre.
Vivant omnes virgines,
faciles, formosae
vivant et mulieres
tenerae, amabiles
bonae, laboriosae.
Vivan todas las vírgenes,      Y LA MAREDEUTA
fáciles, hermosas!                  MEJOR, SI SON FÁCILES
vivan también las mujeres    MENOS RITA BARBERÁ
tiernas, amables,                   MEJOR LAS DE CARNES DURAS
buenas y trabajadoras.          SI ESTÁN BUENAS, MEJOR
Vivat nostra societas!
Vivant studiosi!
Crescat una veritas,
floreat fraternitas,
patriae prosperitas.
¡Viva nuestra sociedad!          ¡¡¡PSSSÉ!!!!
¡Vivan los que estudian!         P´ALO QUE SIRVE
Que crezca la única verdad,   NO ES ÚNICA
que florezca la fraternidad      FALTA NOS HACE
y la prosperidad de la patria.  MEJOR, LA DE LOS SÚBDITOS QUE LA PATRIA ES LADRONA Y BANDIDA Y CORRUPTA
Vivat et res publica,
et qui illam regit.
Vivat nostra civitas,
Maecenatum charitas,
quae nos hic protegit.
Viva también el estado,                   Y UNA MIERDA…………
y quien lo dirige.           …………….COMO UN PIANO!!!!!!
Viva nuestra ciudad,                        SÍ, Y LA ALCALDESA!!!!
y la generosidad de los mecenas   LOS BOTIGUERS NO
que aquí nos acoge.                         SON GENEROSOS

CONDOLENCIAS



Hace unos días, a colación de la muerte de la excelentísima presidenta de la Diputación de León, se han volcado en las redes gran cantidad de “tuíteres”, muchos de ellos ofensivos y de mal gusto, dentro de lo que ha dado en llamarse corrección política.
Parece lógico que una personalidad política suscite adhesiones, tantas como posibles desafecciones. Unos, que era una política de incontrovertible rectitud, de intachable andadura en su cometido, dejando muestras de su bonhomía y agrado por do pasaba. Otros, que era una cacica y hacía lo que se le antojaba, cayera quien cayese. Ocurre como con los toreros: unos vitorean a sus madres y otros se cagan en sus padres.
Pues bien, las manifestaciones de agrado y afecto hacia su persona han sido bien recibidas, claro. No así las de los que no la amaban precisamente. Esta últimas han desagradado a sus conmilitones y partidarios y gobernantes. No han tardado en elevarse voces de los justicialistas demandando penas de galera y prisión y más para los que han osado disentir, al manifestar su, al parecer, sincera opinión: que la   presidenta  no les gustaba lo más mínimo, lo cual me parece una respetable apreciación.
Lo que menos ha agradado ha sido que muchos se alegrasen de la forma de la muerte: asesinato. Cualquier asesinato es horrible y repudiable por la irreversibilidad del acto. Porque la muerte fuera de horas sólo puede administrarla Dios o, en su defecto, Estado. Éste  puede erogarla de forma directa, patíbulo, o  derivada, o delegada o inducida o, como diría “La Rechonchita”, diferida. Diversas formas que pueden llevar a la desesperación a los súbditos porque han sido abandonados a su suerte, no azarosa, sino provocada por bandidos de guante blanco que han hecho de Estado su patio de Monipodio desde el que con sus leyes cometen crímenes de leso pueblo con total impunidad. Honorables bandidos que han pactado con el sacrosanto Dinero por encima de todo y, sobre todo, de los desposeídos, que se ven empujados al más horrible asesinato, el propio: el suicidio.
Y es  en estos casos, ahora sí,  cuando la gente de Estado se manifiesta  sin ningún  pudor y  con ostensible alacridad vergonzosa en forma de un descriptivo “¡Que se jodan!” o “ ¡Que coman tortas!” y otras expresiones igualmente obscenas acerca de la suerte que sus decretos y leyes causan en el común, en los súbditos, en su propio pueblo.
Los que tuvimos la “suerte” de padecer la dictadura del aciago general Ísimo, tuvimos que escuchar al día siguiente en radio y televisión :”Todos los españoles lloramos la muerte de..” . Yo contabilicé, al menos,  a 62 personas que no lloramos, muy al contrario, celebramos, “concelebramos” el venturoso evento que, a decir verdad, hubiéramos deseado devenido de otro modo más acorde con la personalidad del infausto personaje.
Si la sinceridad es la virtud más destacada en nuestros políticos  y gobernantes, ¿no desearán que en todo momento sus súbditos también seamos sinceros?
Particularmente, no siento dolor alguno por el acontecimiento, tampoco alegría ninguna.

P.D.- Por suerte y por muy poco, esta vez no le han echado la culpa a Zapatero.


EL BOBO DE KORIA

ABSTENCIONISMO

Libertad de no participar en los asuntos de Gobierno y Estado o de alguno de ellos en concreto; el abstencionismo, como movimiento, es una acción política que entraña una repulsa hacia el sistema electoral en sí o hacia la forma, el objeto y la organización de unas elecciones o de cualquier otra llamada a la participación.

del "Diccionario Político" de Eduardo Haro Tecglen.
si..., El rojo.

TRIBUCRACIA



Hace muchos, muchísimos años (cuando todavía no había... ni televisión), cuentan que existía una tribu de salvajes que tenía la costumbre de convocar cada cuatro años un triburréndum en el que la tribu elegía a un líder. Cada barrio de la tribu presentaba su candidato.
Los días que precedían a los comicios el personal se ponía eufórico. Editaban lajas con el careto de cada candidato y, en piedras mas pequeñas, publicaban pan­fletos; los tam-tam se ponían a parir, pues desde que empezaba la campaña, que duraba una semana, no paraban de emitir sus sonoros mensajes. Lo peor de la campaña, al decir de los tribulanos, era cuando pasaba un burro "embalao" y el que lo montaba se dedicaba a tirar pan­fletos, muchos quedaban "escalabraos"; pero, a pesar de estos inconvenientes, desde que llegó la tribucracia, todos los tribulanos querían ejercer su derecho al voto.
Las conversaciones más habituales durante aquellos días, según los antropólogos, solían ser, salvando los lógicos errores de transcripción:
- Fulano promete ser un buen líder.
- Yo votaré a Zutano, lo veo más hecho.
- Sí, pero lo importante es el resultado que saquemos luego.
- Nunca se sabe, todos prometen al principio y después...
- El del pasado triburréndum salió chungo.
- ¡Claro, estos días se ponen tantas plumas y adornos encima que consiguen engañar a más de cuatro!
- Los años también hacen.
- Tienes razón, la tribucracia es más chunga que la tripública.
- Aquello era otra cosa.
- Antes un líder era un líder, y el pueblo lo agradecía.
- Oye, ¿sabéis qué os digo?, pues que en las urnas nos veremos y que gane el mejor.
- ¡Que Babalú te oiga!
-¡Una mierda de cebú!, yo paso de dioses, prefiero a un líder conocido que a un dios que ni lo ves ni lo tocas.
- ¡La jodimos, ya salió el tributeo!
Con el acaloramiento, muchas veces se endiñaban en los morros con los pan­fletos o con los palos del tam-tam, pero nunca llegaba la sangre al río. Estaba muy lejos de la tribu.
Por fin llegaba el domingo, y, ¡hala!, todo el personal de la tribu a la plaza. Callaban los tam-tam, pues no se podía hacer propaganda de los líderes a partir de las seis de la mañana de ese día.
En medio de la plaza había una gran urna. El personal ya estaba con sus hojas de parra en la mano, en ellas habían puesto el nombre de su candidato. A las doce de la mañana se empezaba a votar, lo hacían muy ordenadamente.
Después del recuento de votos ....¡El ganador ha sido..... La tribu entera conte­nía la respiración. El ganador ha sido "TIAM-LEMA". Que quería decir "CUERPO RECHONCHO".
No veáis la que se armaba. La tribu se alborozaba. Muchos ya sacaban sus ca­zuelas de barro y sus cuchillos de sílex haciéndolos repicar. Todos se ponían muy contentos. Menos el candidato elec­to, que solía ponerse muy triste. Pero le duraba muy poco. Uno de la mesa electo­ral le arreaba con una cachiporra en la cabeza y, cuando caía al suelo, inmedia­tamente se ponían a trocearlo y en una gran olla que tenían dispuesta, iban echan­do los trozos.
- Ñam, ñam, ñam, glup,...ya decía yo que teníamos que haber votado al otro.
-Ñam,...sí,...ñam, está un poco duro, pero tiene menos grasa.
- ¡Jollín, ñam..., pues la oreja que me ha "tocao" está para mojar pan!.
- Ñam, gurufffg... tenían que hacer triburréndums cada semana.
- Hummmmmmm, ñam....en eso es­toy de acuerdo.-.slurp!!


ELBOBODEKORIA

¿Fe en la democracia o...?


Entiendo que para un persianero de barrio, de vida aburrida y monótona, apasionado de los deportes, y que deposita sus esperanzas de futuro en cualquier lotería, o en todas, que traga televisión y periódicos locales, hojeándolos por encima, que se aburre los fines de semana con su familia y opina de todo sin profundidad, pueda creer en la democracia. Que a pesar de afirmar -que todos son unos mangantes- acuda religiosamente a votar cuando le llaman, creyendo que él, controla el contenido del papelito que acaba de depositar en una urna. Satisfecho, pensará que su voto castiga a unos y premia a otros.
Cualquier otra persona más leída, con sentido crítico, que observe a su alrededor y dirija sus lecturas a entender el mundo en el que vive, además de ser también persianero, comprenderá sin dificultad, que vive regido por una plutocracia, que se enmascara casi sin esfuerzo bajo un disfraz democrático, amordazando el sufragio universal, bajo una ley electoral diseñada para que siempre gobiernen los mismos. Aunque se escondan bajo diferentes siglas y nombres.

Y me hago estas reflexiones a colación de las elecciones europeas, y de la propaganda electoral de un nuevo partido que se presenta bajo un nombre populista y llevado de la mano de un gurú de las izquierdas forjado en tertulias televisivas.
Precisamente en su figura, tienen origen estos pensamientos, pues, siendo profesor, persona estudiada, y conocedor del medio en el que pretende moverse ¿Cómo se presta a semejante farsa? Si ya lo es de por sí, participar en supuestos debates televisivos, controlados, y cuya formula consiste en invitar a antagonistas irreconciliables que rellenan horas de majadería catódica, para no llegar a ninguna conclusión, ni escuchar a los que tienen enfrente ¿No lo es más, presentarse a unas elecciones europeas?
La respuesta esta clara, y sería obvio explicarlo, pero aun así lo haré, por si mis compañeros de gremio algún día deciden hacerse preguntas y necesitan alguna pauta:
De la política, señores, también se vive, y cuantos más votos, más dinero. Bien en forma de subvención, o bien, mediante cuotas de afiliados, donaciones, legados, regalos, etc.
De esta manera, el señor gurú, contará con una tercera fuente de ingresos, su trabajo como profesor, las tertulias, y ahora, ser la cabeza visible de una nueva formación política.

Mis deseos para usted, señor libertador, no es ni más ni menos que para los demás representantes de la gran mentira del poder: Les deseo encarecidamente que nadie acuda ese día a participar en su rito de consagración de la esclavitud y la servidumbre.
Llegadas estas fechas electorales, siempre me siento tentado de recomendar el mismo libro, ¿Porqué no? Léanse el “Ensayo sobre la lucidez” y saquen sus propias conclusiones, siempre aprenderán más que en un debate televisivo.

!Ah! Por cierto, señor candidato, muy buena la foto de los carteles.


Yorick

EL SEÑOR DE LOS ANIMALES



Vitorino, el señor de los animales. Hoy da un biberón a un ternero recién nacido y mañana lo mandará a cualquier sitio para morir en el coso -Esto es un negocio- Imagino su frase estrella. Ahora dice sentirse en un punto de la vida donde puede decir cualquier cosa, gracias a sus 85 años, típica arrogancia de cacique que cuenta una y otra vez lo dura que fue su vida y el riesgo que asumió en el negocio de la ganadería brava.
Niño mimado de empresarios post-franquistas que protegieron su negocio y lo arroparon desde el principio.
 El gobierno heredero de aquellos tiempos, le ha otorgado la medalla de las artes, soberbia aparte, sabemos quién manda aquí, como siempre. Y esa mayoría absoluta que el pueblo estulto les brinda, les abre la puerta a “sutilezas” como esta.
El hombre afirma que los anti taurinos visitan sus fincas para ver a los toros en libertad. Que bien, que el fin justifique los medios. Me imagino al buen señor entre sus animales, hablándoles con cariño paternal, mientras un rato después cierra un contrato con cualquier plaza donde asesinarán a las mismas bestias.

Alguna vez tuve que quitar y asesinar a alguna camada no deseada de cachorros de mis perras y gatas. Ni en ese punto nos parecemos. Yo no vivo de los animales, no negocio con ellos, los acojo, y si ellos quieren quedarse, los trato como una familia, sin convertirme en victima de la falsa moral social que trata al perro mejor que a su padre. Los animales, animales son, eso no justifica al homenajeado ni a otros como él, más bien, nos denigra a todos.
Decir que su oficio sirve a un arte, es una forma de hablar, institucional por cierto, del mismo modo, el despellejamiento público del sujeto y su familia, podría parecérmelo a mí, independientemente del dudoso beneficio que este acto pudiera tener en sus víctimas.
Yo creo, como apuntaba antes, que el homenaje atiende a pagar un servicio que la casta del ganadero, desprendidamente, obsequió a algún mandamás de abolengo rancio como ellos mismos. La chusma adinerada y torticera se protege a si misma, se cubren las espaldas, y estarían encantados de cruzarse entre ellos, como en la ganadería. Tendría gracia, que ahí estuviera la clave de tanta distinción: que simplemente se tratara de un asunto de cruce de razas... o de cuernos.


El reverendo Yorick.

Confesión

Quiero saltar la valla imaginaria que me impide acceder a la libertad. Quiero quemar un televisor, renegar de mi especie, y al mismo tiempo dar mi ayuda a los seres humanos. Quiero sentir que el aire que respiro me llena de pureza, que la vida que vivo no es una broma pesada.  Y para ello tengo que aceptar que los que me lo impiden son mis enemigos. Sus intereses no cuadran con los míos. Sus ansías carroñeras de poder sobre los sometidos es intolerable desde ningún punto de vista. A cada mirada, o cada paso que doy, se confirman mis temores: Estoy en guerra.
Ningún ardid ideado por mi enemigo podrá distraerme o confundirme, pues la claridad de la evidencia se me presenta como un chorro de agua cristalina. Acepto que ni mi propia familia se atreverá a asomarse al abismo por el que camino, mis amigos huirán temerosos de que arrimarse a mí suponga el fin de sus vidas de esclavos satisfechos. En mi destino no hay una búsqueda de la satisfacción inmediata, mi hambre, mi sed, mi desvelo tienen un nombre: Libertad.
¿Qué satisfacción puedo encontrar? En una vida en la que la única prerrogativa es instaurarse en un futuro etéreo, donde el presente no existe, y mucho menos el pasado. Las generaciones nuevas nacen olvidadas, incluso por ellos mismos, como lactantes perpetuos, necesitan la teta que les da de mamar. Quejarse y aceptar las miguitas es una condición evolutiva que desarrollan con el primer conocimiento.
La imposibilidad de rebelarse contra la realidad, los obliga a vivir continuamente en una mentira cruel, que los empuja a crear sucedáneos de felicidad adulterada, que no llega de forma casual, sino que de una forma taimada, esta puesta ante sus pies, para que sea recogida, aceptada, y enseñada.
Los hacedores de todo este teatro maléfico son el punto donde concentro el odio de mi mirada, no hay ni una gota de compasión hacía ellos, su casta, ni sus simpatizantes. De la misma forma, me niego a ser inmolado ante su puerta, para darles un conejillo de indias con el que desmoralizar a mi estirpe. La única arma de la que dispongo es la desafección absoluta, un desprecio visceral hacía ellos y sus engaños, un grito de rabia que me permita poder sentir aunque sea minimamente lo que es la dignidad. No participar, no seguir ninguno de esos juegos. Pero al mismo tiempo pienso en como se puede ser un eremita cuando uno está lleno de odio, cuando tus propios congéneres te hacen tragar la lengua y llorar para dentro. Una hartura trepa desde el fondo de uno mismo, una taquicardia que desboca a un cuerpo que como caballo galopante no se plantea negarse a reventar.
 Si alguien quiere saber lo que es la soledad, que pruebe a ponerse en contra de todo el mundo, que niegue, discuta o ponga en entredicho lo que todos afirman. El calibre del dolor que eso produce es muy difícil de explicar. El odio acaba alcanzando a uno mismo, que se ve desdibujado y desdichado, en una realidad confusa donde el fantasma de la cordura se abraza con el de la locura.
Por si acaso, no escribáis un epitafio, ni tengáis tiempo para hacer un juicio premeditado. En el olvido he puesto mi fe, en un terreno inexacto e inestable deposito la frágil semilla de mi desaparición. No busquéis, seguid con vuestra insensata tarea de autodestrucción, yo ya no soy nada, y del mismo modo nada busco, solo espero, con mi odio enroscado alrededor de un gatillo.

el reverendo Yorick.